
Published on 09/25/2008 at 12:34pm
Stphen KingLo que nunca habría escrito Stphen King. Lo escribió
Antonio Martos LópezTags: Novedades, amor, coches, motos, pisos
Guestbook
#1almeria-escribe - 09/25/2008 at 12:37pmVIDAS DE PERRO (Antonio Martos López). en este libro, encontraras
partes muy divertidas otras tristes y dolorosas, ya que está basado en
la vida cotidiana de algunas personas de la posguerra española.
#2almeria-escribe - 09/25/2008 at 12:40pmLA PENSION ALTAMIRA (Antonio Martos López).
Vi en sus ojos una pasión por la sangre que me asustó, la inmediata necesidad de hundir aquella navaja en algo vivo y caliente. Con su mano libre, ligeramente encorvado y en jarras, no dejaba de decirme ven, ven...
A los personajes de esta novela he llegado a conocerlos mejor que a muchos miembros de mi familia.
Vi en sus ojos una pasión por la sangre que me asustó, la inmediata necesidad de hundir aquella navaja en algo vivo y caliente. Con su mano libre, ligeramente encorvado y en jarras, no dejaba de decirme ven, ven...
A los personajes de esta novela he llegado a conocerlos mejor que a muchos miembros de mi familia.
#3almeria-escribe - 09/25/2008 at 12:48pmCONFESIONES A LA MUERTE DE MI PADRE (Antonio Martos López).
INÉS
14 de mayo. 2.30 de la tarde.
sigo con mi relato en la biblioteca de la prisión. A medida que avanza parece que mi conciencia se despojara de un gran peso, y con ello me sobreviniese una extraña paz interior, como de absolución. No creía tener tantas cosas para decirte y ahora temo ir demasiado deprisa. El embarazo me llegó como me llegaba todo en la vida, por sorpresa, sin haberlo deseado, cuando menos preparada estaba. De tanto intentar concebir un hijo ya ni siquiera lo esperábamos. Lo acepté como una etapa más que cubrir, irvcVuso una obligación que conllevaba mi feminidad, no un fruto del amor entre Ignacio y yo. De aquel amor cada día quedaba menos, pero yo me empeñaba en hacer de la ilusión una forma de realidad, aunque con ello implicara a otras personas.
INÉS
14 de mayo. 2.30 de la tarde.
sigo con mi relato en la biblioteca de la prisión. A medida que avanza parece que mi conciencia se despojara de un gran peso, y con ello me sobreviniese una extraña paz interior, como de absolución. No creía tener tantas cosas para decirte y ahora temo ir demasiado deprisa. El embarazo me llegó como me llegaba todo en la vida, por sorpresa, sin haberlo deseado, cuando menos preparada estaba. De tanto intentar concebir un hijo ya ni siquiera lo esperábamos. Lo acepté como una etapa más que cubrir, irvcVuso una obligación que conllevaba mi feminidad, no un fruto del amor entre Ignacio y yo. De aquel amor cada día quedaba menos, pero yo me empeñaba en hacer de la ilusión una forma de realidad, aunque con ello implicara a otras personas.
#4almeria-escribe - 09/25/2008 at 1:04pmHASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE (Antonio Martos López).
Delia podía tener sólo nueve años, pero en su cabeza ya empezaba a forjarse algo funesto y sombrío que se resistía a alejarse de ella.Delia caminó dos pasos hacia su padre. Quería hablar contigo.
- De esas cosas que hacéis los mayores.
- ¿A qué cosas te refieres, Delia?
- Sabes bien a lo que me refiero...- hizo una pausa para tragar saliva. El rubor se había extendido ya a toda su cara-. Mamá sufre mucho cuando lo hacéis y a mí no me gusta verla así. Ayer..., bueno, anoche la escuché vomitar desde mi habitación y... además la sentí llorar. Yo sé que esas cosas las hacéis los mayores, que es normal y todo eso..., pero por favor, no vuelvas a obligarla a hacerlo si no quiere- volvió a tragar saliva mientras sus ojos empezaban a inundarse de lágrimas-. Cuando necesites eso..., bueno, pues he pensado que tal vez puedas hacerlo conmigo y dejarla a ella tranquila. No... No quiero ver que sufre haciendo algo que
Delia podía tener sólo nueve años, pero en su cabeza ya empezaba a forjarse algo funesto y sombrío que se resistía a alejarse de ella.Delia caminó dos pasos hacia su padre. Quería hablar contigo.
- De esas cosas que hacéis los mayores.
- ¿A qué cosas te refieres, Delia?
- Sabes bien a lo que me refiero...- hizo una pausa para tragar saliva. El rubor se había extendido ya a toda su cara-. Mamá sufre mucho cuando lo hacéis y a mí no me gusta verla así. Ayer..., bueno, anoche la escuché vomitar desde mi habitación y... además la sentí llorar. Yo sé que esas cosas las hacéis los mayores, que es normal y todo eso..., pero por favor, no vuelvas a obligarla a hacerlo si no quiere- volvió a tragar saliva mientras sus ojos empezaban a inundarse de lágrimas-. Cuando necesites eso..., bueno, pues he pensado que tal vez puedas hacerlo conmigo y dejarla a ella tranquila. No... No quiero ver que sufre haciendo algo que
#6luna-nueva - 10/29/2008 at 8:00pmyo leí este libro es genial,
Lo recomiendo
Lo recomiendo
